Aquest article es va escriure Kamul pel bleug, i el reproduim açí. Kamul no és català i sincerament, fa pal traduir tot això, o sigui que disculpeu que estigui en castellà. ^_^

Aprovechando esta mañana que me desperté bastante temprano por culpa del trastorno a causa del cambio de hora y el resfriado que me tenía las narices taponadas, aproveché que mi madre suele tardar mucho en despertarse en días como éstos para rebuscar en mi carpeta de Incoming y echar un vistazo a las descargas que tenía en eMule. Finalmente, me fijé en una película de animación que tenía curiosidad e interés por ver desde hacía unos meses: El Gigante de Hierro. Ya tomada la decisión, sólo tuve que encender el Windows Media Player, acomodarme en mi cama y disfrutar de la película.
¡Y vaya si la he disfrutado! Creo que es una de las mejores producciones de animación norteamericanas que he visto nunca. Está basada en el libro homónimo de Ted Hughes, y es una fábula sobre la incomprensión del hombre hacia lo que no entiende, que acaba derivando en el pánico y el rechazo, y sobre todo que los primeros en decidir qué queremos ser somos nosotros mismos. Dicho así, puede sonar a la clásica moraleja de baratillo que nos cuelan en muchas películas, pero creo que en esta historia se ha llevado con mucho acierto, y sobre todo con sencillez y sin necesidad de sobreactuaciones ni excesivos alardes. Como bien dijo mi profesora de teatro: "Menos es más".
La historia está ambientada en pleno período de la Guerra Fría, cuando los rusos acababan de lanzar el satélite Sputnik, y Estados Unidos vivía una verdadera paranoia, asediada por hordas de enemigos (la mayoría imaginarios) armados hasta los dientes con potencia nuclear. Fue la época en la que triunfaron las historias de serie B sobre invasiones extraterrestres y catástrofes nucleares, en

alegoría al pavor que la que se consideraba la primera nación del mundo sentía hacia otra potencia en ciernes, la Unión Soviética. Y precisamente, la película también es un pequeño homenaje a ese cine de serie B, rescatando muchos de sus clichés, pero llevados asimismo con encanto. En un pueblo costero de Estados Unidos, un robot gigante procedente del espacio exterior aterriza bruscamente en el bosque, y es encontrado por Hogart Hughes, un niño soñador y aventurero, que pronto se convierte en su amigo y deseará protegerlo de los posibles mirones, y sobre todo de la escrutadora vigilancia de un maniático agente del FBI, que pondrá todo cuanto esté en su mano por acabar con la que considera una amenaza alienígena.
El robot (no tiene nombre, pero creo que para mí a partir de hoy se llamará "Sputnik" xDD) es ya un personaje que desde el principio cala en el espectador: su tamaño ya de por sí imponente intimida, y más cuando por accidente manifiesta su aterrador poder destructivo. Pero durante el aterrizaje perdió la memoria por completo, y ahora actúa como un niño pequeño que desea aprender y conocer más del mundo que le rodea. Como tal, depende de Hoghart, su "hermano mayor" (un término un tanto paradójico). La animación en 30, mezclada con texturas en 2D (Cell Shading, me parece que lo llamaban, no estoy seguro), le permite una soltura de movimientos asombrosa, y queda muy bien encajado con el resto de la animación, en 2d. El modelado de los personajes y los escenarios es, así mismo, muy realista, sin alejarse de la estética propia de un dibujo animado, por lo que sus expresiones son muy humanas, alejándose del tradicional histrionismo al que nos tienen acostumbrados muchas producciones americanas. El guión, asimismo, es sencillo, pero directo, con bastantes puntos cómicos, y sobre todo momentos realmente entrañables, regalados por la relación fraternal entre Hoghart y el coloso de metal. Yo debo confesar que se me ha escapado más de una lágrima (soy un sensiblón, lo sé xD).
En resumen, es una película más que recomendable para quienes gusten del cine de animación, y para mí una bonita reivindicación (aunque el film tenga ya sus años) de la animación 2d, que últimamente empiezo a echar mucho de menos con tanto bombo y platillo que se le está dando a la animación por ordenador, la cual debo decir que nos está dejando cada desecho sin fundamento que da pena ver cómo degenera el género.
Como nota curiosa, añadiré que en la versión original la voz del Gigante de Hierro es la de Vin Disel. Me resulta bastante paradójico el hecho de que un tío que ha protagonizado tantas películas de tiroteos haya dado voz a un personaje que es un claro "No a las armas" (aunque claro, el hábito no hace al monje xDD).
Finalizaré con un
dibujito que he hecho esta misma mañana sobre nuestro simpático robotito. Que ustedes lo frikeen bien

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Kamul.